Procesamiento: teórico (y reflexivo)

Foros/debates: recomendable para profesores Kialo-edu, donde se pueden organizar debates de forma ordenada

Formulación de hipótesis: incentiva la parte reflexiva. Antes de empezar el tema o con una lectura superficial, se pueden formular hipótesis sobre este; al final si se cumplen o no, da igual, lo que importa es la comprobación de ello, y con esto se nos quedan los conceptos más grabados; como cuando te equivocas en un ejercicio, aprendes más incluso que si está bien.

Thinking-Based Learning (TBL): enfoque que fomenta el pensamiento crítico y analítico. Con organizadores y rutinas de pensamiento. Por ejemplo con preguntas sobre el proceso: la mayor dificultad ha sido…, lo más fácil ha sido…; o realizar de forma sistemática preguntas sobre el contenido/práctica: qué es lo que voy a estudiar, para qué sirve y cómo lo hace, qué agentes hay implicados…  

Flipped learning: ves los contenidos por tu cuenta, y en clase se aplica. En este caso, se aprovecharía la ventaja de ser más capaz de gestionar la teoría por tu cuenta, y en la parte práctica que quizá no se te de tan bien, estarías guiado.

Reconciliación integradora: relacionar conocimientos nuevos con los ya adquiridos.

Trabajo cooperativo: especialmente si es una persona más pragmática, os podéis beneficiar de vuestros puntos fuertes para relacionar la teoría y la práctica y poder explicaros conceptos y aplicaciones el uno al otro.

Práctica por bloques: si te cuesta aplicar a la práctica, es mejor que cuente con una parte teórica que puedas hacer más fácilmente, y a continuación lo mismo aplicado. Es decir, una pregunta con el apartado a) de respuesta teórica, y el apartado b) de algo aplicado. En vez de saltar entre temáticas o conceptos, trabájalos en bloques.

Metáforas: encuentra una metáfora siempre que puedas, ya que resumirá de forma breve y práctica lo que has visto. Aunque no esté relacionado directamente con lo que estás viendo, te puede ayudar a adaptar tu visión práctica.

Método Blurting: es una técnica de repaso activo en la que escribes todo lo que recuerdas sobre un tema sin consultar notas ni referencias (o con una revisión de lectura rápida), para luego revisar y corregir la información. De esta manera detectas más rápido sobre qué tienes que trabajar más.