Ambiente: luz
La luz natural mejora el estado de ánimo, la concentración y el ritmo biológico. Permite una atención sostenida. Mejor recibirla de forma lateral. Si no dispones de luz natural, puedes utilizar la neutra artificial, la más similar.
La luz fría (artificial), la más blanca, incluso azulada, activa el cerebro mejorando la atención, alerta y rapidez mental. Mejor para cosas complejas, que requieran de mucha atención. Evítala por la noche, es la que más nos altera.
La luz cálida (artificial), es la más amarillenta o dorada. Relaja el cerebro, por lo que no conviene para estudiar. Utilízala cuando vayas a dormir, incluso mejor cuanto más rojiza o anaranjada