Descansos

Estar en el presente: cuando descanses, cuando estés con tus amigos o realizando un hobby, cuando trabajes… dedícate solo a eso y no a pensar en otra cosa, ya que genera desconcentración y un gran desgaste mental. No todas las personas podrán permitirse descansar, pero pregúntate si realmente no puedes descansar ni media hora, o qué ganas si piensas en el trabajo cuando estás con tus amigos (si ya estás con ellos, aprovecha el tiempo con ellos).

Descanso activo (deporte, salir, hacer cerámica) y pasivo (ver series, dormir): el descanso pasivo sirve al cuerpo, a relajarse, parar y recargar energía. Sin embargo el cerebro, aunque pueda necesitar algún momento de actividad baja, es importante que tenga un descanso activo: desde socializar a jugar o leer. Puedes realizar actividades que impliquen relacionarte con personas o no, pero lo importante es dedicarte a actividades que dejen respirar al cerebro sin apagarlo; leer, pintar, cocinar, escribir… Si después del fin de semana te sientes cansado o cansada aunque no has hecho nada, puede ser que necesites hacer pequeñas actividades que den un respiro a tu mente.

Horarios de sueño constantes: no solo es importante dormir suficiente, también tener unos horarios regulares; al cuerpo y a las hormonas no les gustan ciertos cambios. Intenta irte a dormir y levantarte más o menos a la misma hora… si es que está en tu mano.

Deporte y naturaleza: realiza deporte frecuente, sal de casa cada día e intenta tener contacto con la naturaleza frecuentemente (o en su defecto pasea por el parque). La naturaleza, el deporte y el sol tienen un efecto beneficioso sobre nuestra salud en general, y sobre nuestro humor y motivación en particular.